Hola a tod@s: Espero con este blog poder compartir con vosotr@s mi afición por el mundo de la repostería y con vuestra ayuda, mejorar día a día para disfrutar entre tod@s de este placer. Os espero en "Los dulces de Anabel", una "casa" llena de deliciosas sorpresas que espero os gusten. Gracias por estar ahí.

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Dulce de Leche o Toffee



Deliciosa crema que nos recuerda a esos caramelos cuadrados, blanditos tipo sugus llamados werther´s  original que anunciaba aquel abuelo con su nieta… os acordáis? Pues éste es el sabor… riquísimo…. Además es muy sencillo de hacer…

INGREDIENTES: Sale la medida de un biberón (unos 250 ml) y cunde mucho)
70 ml. de agua
150 gr. de azúcar moreno
100 ml de nata para montar
50 gr. de mantequilla.


ELABORACIÓN: (si lo queréis para acompañar una tarta con la mitad es suficiente)
Ponemos en el fuego el azúcar moreno con el agua hasta que se haga un almíbar unos 10 minutos aproximadamente (como el caramelo de un flan).


Cuando tengamos la textura de almíbar incorporamos la mantequilla para que se derrita y luego la nata líquida y cocemos todo a fuego bajo- medio durante unos 20 mínutos por los menos hasta que obtengamos una consistencia como la de la foto. Si lo queréis para una tarta debéis hacerlo más tiempo y que se espese más y si es para acompañar sobre un postre o tarta la textura de la foto es la ideal.

              

CONSEJO: Tenéis que tener en cuenta que al enfriarse se espesa más y luego en la nevera más todavía, pero si luego veis que se ha espesado demasiado añadís un poquito de agua al biberón y la convertís en una crema más ligera agitándolo con fuerza para que se integre bien.

CONSERVACIÓN: Se conserva durante mucho tiempo. Podéis tenerlo en la nevera varios meses, no pasa nada.


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Merengue Suizo



Antes de nada quería diferenciaros un poco los distintos tipos de merengue. Por un lado tenemos el merengue clásico o también llamado francés que es el que se hacer montando las claras a punto de nieve y añadiendo el azúcar glass sin más (en crudo). También está el italiano que es parecido al suizo pero no se cuece tanto las claras y es un poco más elaborado de hacer: se hace un almibar con agua y azúcar y cuando está ligeramente caramelizado éste se incorpora a las claras semimontadas y se terminan de montar con el almíbar caliente y se cuecen un poco con el calor al mismo tiempo que se montan y por último el merengue suizo que a mí me gusta más y es más sencillo ( el italiano tiene que alcanzar el almíbar un punto exacto de textura y lleva bastante más tiempo)  las claras se cuecen más y queda algo más durito así que es el que os voy a explicar.

INGREDIENTES: Para decorar una tarta de unos 24 o 26 cm.
5 claras preferiblemente pasteurizadas (cada clara pesa aproximadamente 33 gr)
167 gr. de azúcar (el triple del volumen de las claras)

ELABORACIÓN:
Calentamos en una olla al baño maría las claras con el azúcar hasta que este se disuelva y se calienten las claras sin dejar de remover (unos cinco minutos). No tiene que hervir.
               
Una vez disuelto el azúcar, lo retiramos del fuego y montamos las claras a punto de nieve y al estar las claras algo cocinadas y el azúcar disuelto hace que el merengue quede más consistente.


Para que esté más duro todavía, dejarlo enfriar un poco en la nevera tapado y ya se puede utilizar para decorar o para rellenar. También podemos tintarlo, ahora sería el momento.
Os dejo unas fotos de una tarta que hice con merengue.

               
Podéis hornearlo para que se quede durito aunque no es necesario (a mí personalmente me gusta más). Para ello lo introducís en el horno durante unos minutos para que se dore y así se seque que realmente es como se cuece el merengue.
 Si queréis que mantenga su color blanco, lo ponéis a fuego bajo para que simplemente se seque y al final unos minutos más fuerte para que se dore el gusto.

A mí nunca me había llamado la atención el merengue (quizás porque soy culé… ja ja ja) pero he de reconocer que repetiré, me gusta y es otra opción más para decorar o rellenar.


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Buttercream de Chocolate


La buttercream es una crema hecha a base de mantequilla ideal para rellenos y coberturas. Y digo que es ideal, porque la puedes hacer con infinidad de sabores y colores. Al estar hecha con mantequilla puedes utilizarla con una manga pastelera y dar rienda suelta a tu imaginación dando formas y conservando su textura. Es mucho más manejable que la nata ya que no se baja tanto, es más rápida de hacer y es más rica en sabores porque tú le das el que quieres y con la nata estás más limitado.
Se utiliza mucho para las tartas decoradas con fondant tanto como relleno como para forrar la tarta debajo del fondant (hace de pegamento) y puede estar fuera de la nevera varios días y no pasa nada.
 Si le das forma a la buttercream con una manga pastelera consigues diversidad de dibujos y también la puedes dejar fuera de la nevera un rato pero no cabe duda que se reblandece si está fuera mucho rato y acabaría perdiendo su textura.
Habréis visto los famosos muffins que llevan una decoración en crema ¿??, bien pues esa crema suele ser buttercream con distintos colores y sabores.
Desde que la descubrí siempre está presente en la mayoría de mis tartas, y a la gente le encanta y para nada es empalagosa por estar hecha de mantequilla… está muy rica.
Bueno menudo rollo que os he metido, mejor me dejo de tanto bla bla bla… y vamos al grano.

INGREDIENTES:

   Os pongo varias opciones según la necesidad que tengáis y para que ajustéis los ingredientes lo máximo posible y no os sobre después (hay que ahorrar ja ja ja …) Por supuesto, la cantidad de chocolate depende de vuestro gusto.

Para RELLENAR una tarta de 24cm a 26cm
150 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
100 de azúcar glass
70 gr. de chocolate (yo prefiero negro)

Para CUBRIR una tarta fondant de 24cm a 26cm
200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
133 gr. de azúcar glass
95 gr. de chocolate (yo prefiero negro)

Para DECORAR el grosor  de una tarta  de 24cm a 26cm (los laterales de la tarta)
150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
100 gr. de azúcar glass
70 gr. de chocolate (yo prefiero negro)

ELABORACIÓN:

Lo primero que tenemos que hacer es sacar de la nevera varias horas antes la mantequilla para que esté a temperatura ambiente (si es verano con media hora sería suficiente). Esto es muy importante ya que necesitamos crema para convertirla en buttercream y NO sirve que la derritáis al microondas, la echaríais a perder. Tiene que ser una pasta.

Batimos la mantequilla con unas varillas eléctricas para formar una crema homogénea e incorporamos el azúcar glass sin dejar de batir (si a este crema le añadimos una cucharada de aroma de vainilla obtendríamos una buttercream de vainilla tal y como tenéis publicada en el blog)


Añadimos el chocolate al gusto que habremos derretido al baño maría previamente (como veis en las distintas fotos, puede ser con leche, o negro a gusto del consumidor)




Si la vais a utilizar de relleno, cortáis la tarta y  distribuís la buttercream con una espátula procurando que quede lisa y uniforme.

         Si la vais a utilizar de cobertura para una tarta fondant, os recomiendo que el relleno no cubra toda la tarta (dejar un par de centímetros alrededor como en la primera foto y luego rellenáis este hueco con la buttercream (os preguntaréis que porqué hago esto, pues bien, es para evitar que los rellenos que suelen ser más pringosos penetren en nuestra cobertura alterando la misma, sobre todo en tartas fondant). Luego cubrís la tarta por completo como en la segunda foto.


CONSEJO: Podéis echar en lugar de chocolate, nutella o nocilla, queda un poco más suave de color pero está buenísima…
        
CONSERVACIÓN:

Como os he dicho anteriormente,  puede estar fuera de la nevera aunque hay que tener cuidado con el calor porque la derretiría un poco, es mantequilla… si es relleno no pasa nada pero si decoráis con ella podéis perder la forma.

También podéis congelarla, pero para descongelarla después no hagáis cambios de temperatura bruscos, dejarlo unas horas como mínimo (un día mejor) en la nevera antes de sacarlo a temperatura ambiente (esto es recomendable hacerlo con cualquier producto de repostería).

Mientras la estáis utilizando, si veis que se os derrite, la vais metiendo en la nevera para que vuelva a tomar consistencia y podáis volver a utilizarla tantas veces como lo necesitéis pero no la tengáis mucho rato en la nevera ya que se pone dura como una piedra y no la podréis trabajar hasta que coja la temperatura ambiente de nuevo.

         Una vez cubierta nuestra tarta, la metéis en la nevera y veréis que toma consistencia, se queda durita, como en la foto, sin perder la forma que le habéis dado, A MI ME ENCANTA, porque es consistente y cuando te la metes en la boca se transforma en una dulce crema mummmmmmm, rico rico… como diría Arguiñano… ja ja ja …

  Espero que os animéis a hacerla, seguro que desde entonces se os amplía vuestro repertorio de rellenos y coberturas, siempre la tendréis presente y os apetecerá innovar con otros sabores y colores.Pero contármelo y así compartimos experiencias…. y nos damos ideas y consejos entre todos vale?

OTRO CONSEJO: Si queréis darle otro color, tenéis que hacer la buttercream de vainilla y podéis utilizar cualquier colorante en pasta, gel o líquido. Estos últimos los tenéis en cualquier supermercado y son más accesibles para todos, vienen en tres botellitas de color amarillo, rojo y azul. Echar el colorante al final y batir con la batidora.

    También, podéis darle otro tipo de sabores con aromas de almendra, chicle, azahar, limón, naranja, champán… todo lo que se os ocurra.

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Garnache de chocolate




Es también conocido como la clásica cobertura de chocolate que sirve tanto de relleno como de cobertura. Es deliciosa y rápida de hacer.

INGREDIENTES:

Para hacer relleno:
100gr. de chocolate negro (mínimo un 52% de cacao)
100 ml. de nata liquida para montar (aunque no se va a montar)

Para hacer de cobertura:
250 gr. de chocolate negro (mínimo un 52% de cacao)
250 ml. de nata liquida para montar (aunque no se va a montar)
50 gr. de mantequilla sin sal




ELABORACIÓN:

Ya lo hagamos de relleno o de cobertura el procedimiento es el mismo salvo la mantequilla que añadimos a la cobertura.

Ponemos a fuego medio y al baño maría la nata (preferiblemente) y en cuanto empiece a hervir la retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. 




                Lo removemos hasta obtener nuestra crema y la dejamos enfriar, pero le vamos dando vueltas de vez en cuando para que no se nos forme una capa encima.



Si hacemos un garnache de cobertura añadimos la mantequilla en trocitos y la mezclamos hasta su completa disolución. Veréis que color más precioso con un brillo espectacular… me encanta verlo… y eso que a mí no me va mucho el chocolate.

Y ya está, así de fácil… Parece que tenga que ser más complicada verdad??  pero ya veis que no lo es, tod@s podéis hacerla.

Para utilizarla debe estar templada o fría pero tened cuidado ya que a medida que se enfría se va espesando y si es de cobertura se va endureciendo (por el efecto de la mantequilla) por lo que si esperáis mucho no la vais a poder manejar.

CONSEJO: Si vais a decorar una tarta con fondant recordar que el relleno de garnache de chocolate no debe llegar a los bordes ya que mancharía el fondant y podría estropear nuestra “obra de arte”. O dejo una foto para que os hagáis a la idea.



Si vuestra intención es cubrir una tarta o brazo de gitano con chocolate es preferible que esté templado ya que así corre mejor (si lo notáis un poco duro lo volvéis a meter al fuego medio al baño maría unos minutos para que recupere su consistencia, no pasa nada).

Colocamos nuestra tarta sobre una rejilla con una bandeja debajo para recoger el chocolate que vaya cayendo y vertemos el chocolate por toda la superficie para que resbale y no quede ningún espacio por cubrir (os dejo una foto para que veáis mejor lo que os intento explicar). La pena es que hay que utilizar bastante chocolate y una parte se cae al fondo (aunque lo podéis aprovechar, tenéis que tener cuidado porque puede contener restos del bizcocho y luego os podría quedar la cobertura con restos… y sería una pena, perdería su encanto)






OTRO CONSEJO: Evitar retocar, en la medida de lo posible, vuestra cobertura con ninguna herramienta ya que os puede quedar marca pero si tenéis que hacerlo para depurar algún defecto o cubrir alguna zona os recomiendo que utilicéis una espátula o cuchillo mojado previamente en agua caliente. Veréis que bien os queda y este truco lo podéis utilizar con las coberturas de chocolate y de mantequilla como la receta de buttercream que tenéis publicada.

Espero que os haya gustado y tengáis ocasión de hacerla con un simple bizcocho de yogur o bizcocho de vainilla con un poquito de almíbar (aunque no es necesario) relleno de mermelada de fresa o frambuesa…. Mummmm no os entran ganas de comerla…. A mí síiiiii



Los dulces de Anabel


Buttercream de Vainilla



La buttercream es una crema hecha a base de mantequilla ideal para rellenos y coberturas. Y digo que es ideal, porque la puedes hacer con infinidad de sabores y colores. Al estar hecha con mantequilla puedes utilizarla con una manga pastelera y dar rienda suelta a tu imaginación dando formas y conservando su textura. Es mucho más manejable que la nata ya que no se baja tanto, es más rápida de hacer y es más rica en sabores porque tú le das el que quieres y con la nata estás más limitado.

Se utiliza mucho para las tartas decoradas con fondant tanto como relleno como para forrar la tarta debajo del fondant (hace de pegamento) y puede estar fuera de la nevera varios días y no pasa nada.

 Si le das forma a la buttercream con una manga pastelera consigues diversidad de dibujos y también la puedes dejar fuera de la nevera un rato pero no cabe duda que se reblandece si está mucho tiempo fuera y acabaría perdiendo su textura.

Habréis visto los famosos muffins que llevan una decoración en crema ¿??, bien pues esa crema suele ser buttercream con distintos colores y sabores.

Desde que la descubrí siempre está presente en la mayoría de mis tartas, y a la gente le encanta y para nada es empalagosa por estar hecha de mantequilla… está muy rica.

Bueno menudo rollo que os he metido, mejor me dejo de tanto bla bla bla... y vamos al grano.

INGREDIENTES:   Os pongo varias opciones según la necesidad que tengáis y para que ajustéis los ingredientes lo máximo posible y no os sobre después (hay que ahorrar ja ja ja...)
Para RELLENAR una tarta de 24cm a 26cm

150 gr de mantequilla a temperatura ambiente.
100 de azúcar glass
1 cucharada postre de aroma de vainilla

Para CUBRIR una tarta fondant de 24cm a 26cm

200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
133 gr. de azúcar glass
1 cucharada sopera de aroma de vainilla

Para DECORAR el grosor  de una tarta  de 24cm a 26cm (como la foto principal)
150 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
100 gr. de azúcar glass
1 cucharada de postre de aroma de vainilla

ELABORACIÓN:
      
          Lo primero que tenemos que hacer es sacar de la nevera varias horas antes la mantequilla para que esté a temperatura ambiente (si es verano con media hora sería suficiente). Esto es muy importante ya que necesitamos crema para convertirla en buttercream y NO sirve que la derritáis al microondas, la echaríais a perder. Tiene que ser una pasta.

Batimos la mantequilla con unas varillas eléctricas para formar una crema homogénea e incorporamos el azúcar glass sin dejar de batir y por último añadimos el aroma de vainilla (también podéis utilizar vainilla azucarada disminuyendo una cucharada de azúcar del total, aunque a mí personalmente me gusta mucho más el aroma que la azucarada)

Sale una crema bastante dulce por lo que si alguien lo prefiere puede echar primero la vainilla y poco a poco el azúcar hasta alcanzar el dulzor deseado. Es la mejor opción ya que no todo el mundo tenemos los mismos gustos.



CONSERVACIÓN: 
          
               Como os he dicho anteriormente,  puede estar fuera de la nevera aunque hay que tener cuidado con el calor porque la derretiría un poco, es mantequilla… si es relleno no pasa nada pero si decoráis con ella podéis perder la forma. También podéis congelarla, pero para descongelarla después no hagáis cambios de temperatura bruscos, dejarlo unas horas como mínimo (un día mejor) en la nevera antes de sacarlo a temperatura ambiente (esto es recomendable hacerlo con cualquier producto de repostería).

Mientras la estáis utilizando, si veis que se os derrite la vais metiendo en la nevera para que vuelva a tomar consistencia y podáis volver a utilizarla tantas veces como lo necesitéis pero no la tengáis mucho rato en la nevera ya que se pone dura como una piedra y no la podréis trabajar hasta que coja la temperatura ambiente de nuevo.

Una vez decorada nuestra tarta, la metéis en la nevera y veréis que toma consistencia, se queda durita sin perder la forma que le habéis dado, A MI ME ENCANTA, porque es consistente y cuando te la metes en la boca se transforma en una dulce crema mummmmmmm, rico rico… como diría Arguiñano… ja ja ja …

Espero que os animéis a hacerla, seguro que desde entonces se os amplía vuestro repertorio de rellenos y coberturas, siempre la tendréis presente y os apetecerá innovar con otros sabores y colores. Pero contármelo y así compartimos experiencias…. y nos damos ideas y consejos entre todos vale??

CONSEJO: Si queréis darle color podéis utilizar cualquier colorante en pasta, gel o líquido. Estos últimos los tenéis en cualquier supermercado y son más accesibles para todos, vienen en tres botellitas de color amarillo, rojo y azul. Echar el colorante al final y batir con la batidora.


           Si queréis, podéis darle todo tipo de sabores con aromas de almendra, chocolate, chicle, azahar, limón, naranja, champán… pero también añadirle cacao en polvo, café, chocolate negro o chocolate blanco derretido previamente al baño maría… todo lo que se os ocurra. Os iré colgando en el blog recetas de distintos sabores y colores… para daros más ideas.




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Yema Tostada


A quién no le gusta esa cobertura que encuentras en algunas tartas de yema tostada y que pensamos … esto… de qué estará hecho??? será una crema pastelera??? cómo se hará??? Pues aquí tenéis la receta, es una cobertura que gusta mucho en general aunque es bastante dulce y está hecha como una crema pastelera pero sin apenas leche, sobre una base de almíbar de limón… pero lo mejor será que lo veáis para que tengáis todos los pasos y como no, os animéis a hacerla… seguro que repetiréis…

INGREDIENTES:  para cubrir una tarta de unos 24-26 cm.

100gr. de azúcar blanco y un poco de azúcar moreno para quemar la yema tostada.
½ vaso pequeño de agua (unos 100 ml aprox.)
1 cucharada sopera de maicena (rasa)
3 yemas de huevo medianos
1 cucharadita de mantequilla (pequeña de postre)
Un poco de leche para diluir la maicena (unos 60 ml aprox.)
1/2 rama de canela
1/2 limón

ELABORACIÓN: 
Lo primero que vamos a hacer es preparar el almíbar que nos servirá de base para nuestra crema. Ponemos en una olla el azúcar, agua, la corteza de medio limón y la canela en rama (si alguien no tiene en rama podéis utilizar en polvo, aunque a mí personalmente me gusta más el sabor de la rama). Todo ello lo ponemos a hervir durante 5 minutos y lo dejamos entibiar o enfriar (podemos acelerar el proceso de entibiado o enfriado pasándolo de un cazo a otro frío)

          

             Batimos las yemas y añadimos la maicena que previamente habremos diluido en la leche hasta que no queden brumos y lo mezclamos todo bien y añadimos la cucharadita de mantequilla a temperatura ambiente.

      


           Quitamos la rama de canela y la corteza de limón del almíbar y agregamos sobre él la mezcla anterior de las yemas.
Lo ponemos a fuego medio hasta que espese y rápidamente tenemos que cortar la cocción ya que si no lo hacemos la crema adquiere un color verdoso que provocaría una catastrofeeeeee y os preguntaréis qué es eso de cortar la cocción, bueno pues es tan sencillo como retirarlo del fuego y colocarlo sobre otra olla con agua fría (como si lo fuéramos a hacer al baño maría) sólo para cortar el calor de la olla. Y ya tendríamos hecha nuestra crema…

            

             CONSERVACIÓN: 
             Para evitar que se forme una capa sobre la crema, la cual tendríamos que retirar ya que se queda dura y resulta desagradable, colocamos sobre la crema caliente papel film encima intentando que no queden burbujas (aunque os quede alguna no pasa nada) y así evitamos que el aire esté en contacto con nuestra crema provocando la fatídica capa. Este truco lo podéis utilizar para cualquier crema… por ejemplo el chocolate a la taza, desde que lo hacéis hasta que lo servís aparece la dichosa capa,… así no aparecerá…qué fácil verdad??

Así la podéis tener hasta que se enfríe y luego la metéis en la nevera hasta que la vayáis a utilizar (yo no tardaría más de dos días).

Ahora llega el momento de tostarla y para ello utilizaremos un quemador o soplete. Cubrimos nuestra tarta (aunque también podemos usarla para relleno pero a mí personalmente me gusta más como cobertura porque queda preciosa…. ese color tostado- caramelizado…mummm) y espolvoreamos azúcar sobre la crema (yo utilizo azúcar moreno por su bonito color) para proceder a quemarla con el quemador o soplete ( yo suelo utilizar el soplete porque no deja marcas, ya sabéis que el quemador suele tener forma de espiral y queda estupendo para hacer crema catalana pero en este caso yo prefiero que no haya dibujo, que sea un color homogéneo). Pero el que no tenga soplete puede utilizar perfectamente el quemador presionando lo menos posible para evitar el dibujo y ya está… y qué ocurre con los que no tenéis soplete o quemador???, pues podéis pedírselo a algún amigo… ja ja ja… (eso es lo que hago yo con el soplete que se lo pido a mi amiga Alicia) o podéis meter el bizcocho de la tarta con la crema encima ( no la tarta entera claro está) dentro del horno a potencia máxima a gratinar para que se queme el azúcar… con cuidado de que no esté mucho tiempo dentro para  que no se reseque el bizcocho.

          


           Bueno, ya sabéis hacer la famosa yema tostada. Ahora sólo queda hacerla y cubrir vuestra tarta o un simple bizcocho sin necesidad de rellenarlo… no hace falta complicarse mucho para utilizarla.


Espero que os haya gustado esta receta.



Los dulces de Anabel