Para la decoración tanto de galletas como de tartas se utiliza la glasa, una cobertura hecha a base de azúcar muy manejable y con dos texturas distintas, de escritura y de relleno. Se empieza haciendo la de escritura y luego la transformamos en relleno.
La glasa de escritura llamada glasa real es la que utilizaremos para hacer el contorno de las galletas o tarta y así evitar que el relleno, que es más blando se escurra por el borde. Es el muro de consistencia.
La glasa de relleno la utilizaremos para rellenar el interior y como tenemos nuestro muro de consistencia, no se nos escurrirá por los bordes.
INGREDIENTES
Una clara de huevo o dos cucharadas de clara de huevo pasteurizada (es mejor utilizarla pasteurizada aunque si se va a consumir en breve podéis utilizar la normal, no pasa nada). La podéis encontrar en el Mercadonna (bote pequeño) y en el Alcampo (el bote es de ½ litro y una vez abierto no dura más de 4 días) en la sección de alimentos precocinados que requieren frío.
200 gr. De azúcar glass industrial (no sirve la molida en casa) por cada clara de huevo.
5 gotas de vinagre de manzana por cada clara de huevo.
Aroma (limón, naranja, vainilla, almendra, azahar, chicle…)
ELABORACIÓN

Lo primero es tamizar el azúcar con un colador para que quede fina y suave y se integre totalmente con la clara de huevo y agregamos las gotas de vinagre.
Batimos las claras con las varillas eléctricas a velocidad baja-media hasta que estén un poco espumosas (no hay que montarla del todo como si fuera a punto de nieve, sólo un poco).
Sin dejar de batir añadimos cucharada a cucharada el azúcar tamizado y poco a poco iremos obteniendo una consistencia suave y cremosa.
Es el momento de añadir el aroma o esencia elegida. Se le puede echar cualquiera teniendo en cuenta que muchos tienen color por lo que si queremos tener una glasa blanca estaremos más limitados a colores transparentes (limón, vainilla azucarada, azahar, chicle (está muy rico)… lo que se os ocurra), si luego la vais a tintarla, podéis añadir aroma de vainilla, almendra, chocolate,…). En este momento se cambiará la textura y el color de nuestra glasa.
Seguimos incorporando cucharada a cucharada el azúcar, y tendremos que aumentar la velocidad de las varillas eléctricas o hacerlo a mano con un simple tenedor ya que se va a hacer la masa más consistente y así hasta que obtengamos una masa espesa como la de pasta de dientes de modo que cojamos una cucharilla y al darle la vuelta la glasa no se caiga. Ya tenemos nuestra GLASA DE ESCRITURA y podríamos colorearla a nuestro gusto si lo que queremos es un contorno de color (si en este momento se ablanda un poco lo solucionaremos añadiendo un poco más de azúcar)
Para utilizarla, la metemos en una manga pastelera con una boquilla lisa (del grosor que queramos aunque yo suelo utilizar el número 2).
Y llega el momento de rellenar el interior y para ello cogemos un poco de glasa de escritura y le añadimos un poco de agua (muy poco) para ablandarla hasta que quede una consistencia cremosa (como si fuera miel) de modo que al caer de la cuchara se vuelva a integrar con el resto en unos 5 segundos. Ya tendríamos nuestra GLASA DE RELLENO y podríamos colorearla a nuestro gusto. Si quisiéramos el mismo color de contorno que de relleno utilizaríamos la glasa de relleno del color elegido y le añadiríamos el agua sobre ella, así tendremos el mismo color con las dos texturas distintas.
Debemos dejarla reposar durante una media hora aproximadamente en un tape cerrado o si preferimos podemos darle unos golpecitos contra la mesa, y pensareis que para qué hacemos esto no???, bueno pues es para que las burbujas que se forman en el interior salgan a la superficie.
Para utilizarla la metemos en biberones, si no tenéis podéis utilizar manga pastelera pero con boquilla más ancha ya que si no os podéis morir….
Es muy posible que la consistencia de la glasa os cambie después del reposo (sobre todo si la habéis coloreado) o mientras estáis trabajando con ella ya que se va secando, NO pasa nada, le añadís un poquito de agua y arreglado (esto os ocurrirá si la dejáis en la nevera de un día para otro pero como os he dicho no pasa nada, eso sí meterla en un tape totalmente cerrado)
CONSEJO: Lo importante de la glasa es cogerle el punto y al margen de medidas y gramos… según os interese más espesa o más clara vais echando más azúcar o más agua y ya está… así de fácil.
TINTE
Se puede utilizar cualquier tinte líquido, pasta o gel. Yo prefiero en gel ya que altera menos la textura de la glasa pero ya sabéis como corregirla…
CONSERVACION
La glasa a punto de escritura podemos conservarla en la nevera en un tape cerrado hasta una semana y la de relleno 24 horas. Ojo si no la vais a consumir en un par de días como mucho, utilizar clara pasteurizada para evitar riesgos.
Bueno, espero haberos aclarado vuestras dudas y ahora es muy fácil decorar una tarta o galleta y ser originales que aunque cuesta un poco de trabajo el resultado merece la pena… seguro que la gente os lo agradecerá.
Los dulces de Anabel